17
Mar, Sep

Moniciones IV Domingo de Cuaresma Ciclo A 

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Ciclo A
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Moniciones IV Domingo de Cuaresma Ciclo A 

Moniciones IV Domingo de Cuaresma Ciclo A 

Monición de entrada

Sean bienvenidos hermanos a esta Santa Misa, en el IV Domingo de Cuaresma, también llamado Domingo de Laetare (Alegraos). Seguimos viviendo la Cuaresma como preparación e inicio de la Pascua. Cristo es la luz que nos sigue guiando a través de los acontecimientos como la sanación del ciego de la liturgia de hoy, que nos preparan para contemplar gozosos la gloria de la resurrección.

Pidiendo a Jesús la gracia de vivir la Pascua y resucitar con él, comencemos entonando juntos el canto de entrada...

Moniciones a las lecturas

OPCIÓN 1: Monición única para todas las lecturas

Si el domingo pasado destacaba el símbolo bautismal del agua, ahora nos encontramos con otros dos: el aceite y la luz. El primer libro de Samuel nos narra cómo el profeta Samuel ungió a David como rey de Israel. El evangelio de San Juan nos presenta a Jesús como luz del mundo que ilumina los ojos de un ciego de nacimiento. Y San Pablo nos recuerda que siempre debemos comportarnos como hijo de la luz.. Escuchemos atentamente.

Opción 2: Moniciones para cada lectura

Primera lectura (Samuel 16, 1b. 6-7. 10-13a)

Hoy leemos cómo Samuel, a pesar de que todavía vivía y seguiría reinando el primer rey, Saúl, recibe el encargo de elegir ya su sucesor. De los hijos de Jesé, parecían favoritos los mayores, sin embargo Dios ha puesto su mirada en el joven David.

Salmo responsorial (Salmo 22)

El salmo 22 nos recuerda que el verdadero rey, el que gobierna la historia de todos los pueblos, el auténtico pastor, que elige luego como pastores a los que él quiere, es Dios mismo. Nos uniremos al salmista respondiendo:

También te puede interesar: Salmo 22 Cantado (con acordes): El Señor es mi Pastor con Él nada me falta

Segunda lectura (Efesios 5, 8-14)

La lectura de San Pablo, en una de las últimas páginas de su carta a los cristianos de Efeso, nos prepara para escuchar el evangelio con la clave de la luz. Nos hace la descripción de qué es un creyente y qué consecuencias tiene para su vida creer en Cristo Jesús, Luz del mundo.

Evangelio (Juan 9, 1-41)

Como a la samaritana del domingo pasado, Jesús también ahora va guiando a un ciego de nacimiento, para que, a través de lo que acontece en torno a Jesús,  reconozca y acepte  a Cristo como luz, hijo del hombre, enviado, profeta, Mesías y Señor. Preparemos nuestro corazón para recibir esa luz.

ORACIÓN DE LOS FIELES

  1. Para que la Iglesia vaya guiando con más intensidad a sus hijos hacia la luz de Cristo y nos siga iluminando con la luz de la fe. Roguemos al Señor.
  2. Para que Cristo ilumine a los gobernantes de nuestro país, inspirándoles sentimientos de bondad hacia el pueblo que gobiernan. Roguemos al Señor
  3. Por los que necesitan una luz que les ilumine en la incertidumbre del dolor, el sufrimiento y la miseria, para que encuentren en Cristo esa luz que brille el horizonte. Roguemos al Señor
  4. Por nosotros que este dia hemos escuchado la palabra de Dios, para que esa palabra sea lámpara a nuestros pies y vayamos a dar testimonio de la luz de Cristo. Roguemos al Señor
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