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Moniciones Domingo de Ramos Ciclo A (5 de abril de 2020)

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Moniciones Domingo de Ramos en la Pasión del Señor Ciclo A, 5 de abril de 2020

Moniciones Domingo de Ramos Ciclo A
5 de abril de 2020

Procesión de las palmas

Ambientación:

Queridos hermanos: Después de habernos preparado desde el principio de la Cuaresma con nuestra penitencia y nuestras obras de caridad, hoy nos reunimos para iniciar, unidos con toda la Iglesia, la celebración anual de los misterios de la pasión y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, misterios que empezaron con la entrada de Jesús a Jerusalén. Acompañemos con fe y devoción a nuestro Salvador en su entrada triunfal a la ciudad santa, para que también podamos participar un día de su gloriosa resurrección.

Saludamos a todos los que desde sus hogares nos sintonizan por medio de las redes sociales y los diversos medios de comunicación.



Monición al evangelio (Mateo 21, 1-11)

Con la entrada de Jesús en la ciudad santa de Jerusalén, su ministerio público llega a la plenitud, y nos situamos a las puertas del misterio pascual, centro de nuestra fe: su pasión, muerte y resurrección. Que la palabra que va a ser proclamada, del evangelio de san Mateo,  nos disponga para celebrar santamente todos estos acontecimientos.

Moniciones a las lecturas de la Misa

Opción 1: Monición única para todas las lecturas

Las lecturas de hoy exaltan la figura del Siervo de Yahvé, que sin oponer resistencia, como lo expresará el profeta Isaías, se rebaja hasta someterse a la muerte, como lo manifiesta San Pablo y lo confirma el evangelio de San Mateo. Escuchemos atentamente.

Opción 2: Moniciones para cada lectura

  • Primera lectura (Isaías 50, 4-7)

De acuerdo con la palabra que Dios inspira en el corazón del profeta Isaías, al Siervo de Yahvé le será encomendada una misión que no será fácil: tiene que padecer, con valentía y humildad, a causa de los pecados del pueblo. Y lo hará sin protestar ni oponer resistencia. En los sufrimientos de este siervo sufriente, los cristianos vemos prefigurada la Pasión de Cristo. 

  • Salmo responsorial (Salmo 21)

En una experiencia de desamparo, el salmista implora la misericordia de Dios. Cristo hará suyas las palabras de este salmo en su abandono en la cruz. Unamos nuestras voces a la suya diciendo:

  • Segunda lectura (Filipenses 2, 6-11)

 En la segunda lectura de hoy, escucharemos un precioso himno que las primeras comunidades cristianas entonaban para profesar la universalidad del sacrificio de Cristo. Pero también, para exaltar al Señor, que mediante su pasión dolorosa ha visto restablecida la gloria que le correspondía desde siempre. Escuchemos.

  • Evangelio (Mateo 26, 14—27, 66)

Con el corazón atento a la Buena Nueva de la salvación, dispongámonos a escuchar la proclamación de la Pasión de Cristo según san Mateo. Acompañemos de corazón estos momentos de Cristo como verdaderos discípulos suyos.

Oración de los fieles

A cada petición diremos: Por la Pasión de tu Hijo, escúchanos, Señor!

  1. Por la Iglesia y sus ministros, para que anuncien y vivan el misterio de la cruz con actitud de servicio, apostando por los más pobres. Oremos.
  2. Por los que no creen Dios, para que, como el centurión, vean en la muerte redentora de Cristo el signo de la gloria eterna. Oremos.
  3. Por todos los que sufren, especialmente por las víctimas del coronavirus, para que, bebiendo del cáliz de la pasión, a semejanza de Cristo, tengan la firme esperanza de participar en su gloria. Oremos.
  4. Por los médicos y científicos, para que logren encontrar pronto la medicina que frene el avance de la pandemia del coronavirus, asistidos por la sabiduría de Dios. Oremos.
  5. Por todos nosotros, para que los ramos que han sido bendecidos nos recuerden a Cristo victorioso que entra en nuestros hogares para acabar con todo lo que desfigura nuestra dignidad de cristianos. Oremos.

Presentación de las ofrendas

Llevemos ahora al altar las ofrendas de Vino y Pan. Y como Cristo ofreció su vida por nosotros, ofrezcamos a Él la nuestra para que la transforme y nos haga merecedores de la gloria eterna.

Comunión

Cristo entregó su vida por nuestra salvación. Ahora nos ofrece su cuerpo y su sangre en el sacrificio del altar. Acerquémonos a comulgar dignamente y cantamos...

Final

Vayamos ahora a nuestros hogares, no con el propósito de comenzar una semana de vacaciones, sino una SEMANA SANTA, obrando con rectitud y participando de todos los actos litúrgicos que la Iglesia nos ofrece para santificar nuestras vidas en estos días sagrados.


Fuente: Aldazábal, José, Enséñame tus caminos 8 - Los Domingos Ciclo A, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona, 2004; La Casa de la Biblia, Tú tienes palabras de vida - Lectura Creyente de los Evangelios Dominicales Ciclo A, Editorial Verbo Divino, 2010; Bartolomé, Juan J., El Corazón de la Palabra Ciclo A, Editorial CCS

 

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