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Dom, Dic

Lecturas Jueves de la IV Semana del Tiempo Ordinario Año Par

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Lecturas jueves IV Semana Tiempo Ordinario Año Par...

Lecturas jueves de la 4ª semana del Tiempo Ordinario

Años pares

 

PRIMERA LECTURA 

Lectura del primer libro de los Reyes 2, 1-4. 10-12

Estando ya próximo a morir, David hizo estas recomendaciones a su hijo Salomón:

—«Yo emprendo el viaje de todos. ¡Ánimo, sé un hombre! Guarda las consignas del Señor, tu Dios, caminando por sus sendas, guardando sus preceptos, mandatos, decretos y normas, como están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todas tus empresas, dondequiera que vayas; para que el Señor cumpla la promesa que me hizo: "Si tus hijos saben comportase, caminando sinceramente en mi presencia, con todo el corazón y con toda el alma, no te faltará un descendiente en el trono de Israel"».

David fue a reunirse con sus antepasados y lo enterraron en la Ciudad de David.

Reinó en Israel cuarenta años: siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén.

Salomón le sucedió en el trono, y su reino se consolidó.

Palabra de Dios.

Interleccional: 1Crónicas 29, 10. 11ab. 11d-12a. 12bcd

R. Tú eres Señor del universo.

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R. 

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R. 

Tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria. R. 

Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos. R.  

EVANGELIO

cruzLectura del santo evangelio según san Marcos 6, 7-13

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.

Y añadió:

—«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.

Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa».

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban. 

Palabra del Señor.


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