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Jue, Ago

Lecturas y Comentarios Miércoles XV Semana Tiempo Ordinario Año Impar

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Lecturas y comentarios para el miércoles 15ª Semana Tiempo Ordinario Año Impar...

Lecturas y Comentarios
Miércoles 15ª Semana Tiempo Ordinario

Años impares 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Éxodo 3, 1-6. 9-12

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios.

El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo:

—«Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza».

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:

—«Moisés, Moisés».

Respondió él:

—«Aquí estoy».

Dijo Dios:

—«No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado».

Y añadió:

—«Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob».

Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios.

El Señor le dijo:

—«El clamor de los israelitas ha llegado a mí, y he visto cómo los tiranizan los egipcios.

Y ahora marcha, te envío al Faraón para que saques a mi pueblo, a los israelitas».

Moisés replicó a Dios:

—«¿Quién soy yo para acudir al Faraón o para sacar a los israelitas de Egipto?».

Respondió Dios:

—«Yo estoy contigo; y ésta es la señal de que yo te envío: cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 102, 1-2. 3-4. 6-7 

R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R. 

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-27

En aquel tiempo, exclamó Jesús:

—«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.

Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Palabra del Señor.

 

Comentando las lecturas de hoy...

 

Hay un detalle bien interesante en la primera lectura de este día que no puede quedar desapercibido. Moisés pastoreaba los rebaños de su suegro Jetró, pero esta vez fue más allá de donde acostumbraba hacerlo, hasta llegar al Monte Horeb, donde se encontró con Dios.

El encuentro con Dios sucedió solo hasta que Moisés "se atrevió a ir más allá". Podemos estar cansados de buscar buenos resultados en nuestra vida cristiana haciendo lo mismo todos los días; podemos estar cansados de buscar buenos resultados en la educación de nuestros hijos repitiendo los mismos métodos todos los días; podemos estar cansados de buscar buenos resultados en la evangelización haciendo lo mismo todos los años... pero solo cuando nos atrevemos a hacer algo diferente los resultados también son diferentes. A veces es necesario ir más allá, dar un poco más, hacer algo diferente, innovar, salir de la rutina y atreverse.

El Evangelio nos da el secreto de por qué la gente sencilla y humilde nos sorprende con conocimientos profundos de Dios sin haber estudiado teología o sin tener ningún tipo de preparación académica. Hay gente que no sabe leer ni escribir, pero solo escucha un texto Bíblico y lo entiende de inmediato y saca un mensaje práctico, sin complicaciones ni complejidades. La Biblia está llena de relatos en los que Dios se da a conocer a los sencillos, humildes, pobres y olvidado. En cambio, a los sabios y entendidos, seguros de sí mismos, tienen muchas dificultades para abrirse a las sorpresas de un Dios misterioso que obra imprevisiblemente a nuestra razón y capacidad de entendimiento.

Los doctores de la Ley, que ocupaban la cátedra de Moisés, atribuían la obra de Jesús al poder del príncipe de los demonios. Sintiéndose tan seguros, sabios y entendidos, piensan que no hay nada que aprender del hijo de un carpintero, humilde y salido de un pueblito sencillo. Esa seguridad en su doctrina les ciega los ojos y sus oídos, cerrándose a la acción de Dios en sus vidas. Ojo porque cuando lo cuestionamos todo y descubrimos tantas cosas que la ciencia nos ofrece, corremos el riesgo de cuestionar al mismo Dios y cerrarnos a la salvación que nos ofrece, porque sentimos tanta seguridad en lo que tenemos y conocemos, que Dios puede salir sobrando.

Pidamos a Dios que hoy nos regale un corazón sencillo para que la sencillez del Reino nos atraiga más que los conocimientos vanos de este mundo.

 

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¿Qué te dicen a tí las lecturas de hoy? Si puedes y lo deseas, compártelo con un comentario.

 

 

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