Homilía XI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

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Homilías XI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B...

 Homilías XI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

 

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Comentando las Lecturas de Hoy...

(Por Ing. Mardoqueo G. Sánchez)

La Semilla que crece por sí sola

Las comparaciones inspiradas en la agricultura forman el escenario simbólico de las lecturas que hemos escuchado hoy. A los deportados en Babilonia Ezequiel les anuncia la restauración de la monarquía de David, usando la imagen de una rama tierna de cedro que el Señor plantará en la montaña más alta de Israel. El salmo 91, muy hermoso para cantarlo con todas nuestras fuerzas, se une a la primera lectura para afirmar que "el justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano; plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios".  Jesús, en el Evangelio de San Marcos,  habla del Reino de Dios mediante dos breves parábolas, comparándolo con una semilla que crece por sí sola y a un pequeño grano de mostaza que se desarrolla hasta convertirse en un frondoso arbusto.  Y para aquellos que, a lo mejor queremos resultados inmediatos y vemos que el Reino de Dios no avanza como quisiéramos, San Pablo, en la segunda lectura, nos recuerda la importancia de caminar en la fe aunque todavía no veamos lo que esperamos.

Todavía hay vida, todavía hay esperanza!

Qué hermosas lecturas! Qué mensaje más esperanzador el que Dios nos regala hoy! Hay vida! Aunque todo parezca tan poca cosa, Dios es capaz de generar vida y darnos esperanza, porque así es el Reino, crece sin mayor espectáculo, pero sigue creciendo. Aunque nos parezca complicado a veces, Dios sigue trabajando...

Un tierno ramo del viejo tronco bastará para que Dios mantenga la esperanza en el pueblo de Israel. De un viejo cedro saca una rama tierna y la planta en la montaña más alta de Israel,  "para que eche brotes y dé fruto y se haga un cedro noble".  Por muy viejos y atrofiados que parezcan nuestros caminos, Dios es capaz de generar signos de vida y mantener nuestra esperanza. Por muy insignificantes que parezcan esos pequeños signos de vida a nuestro alrededor, con ellos Dios va manteniendo nuestra esperanza y va haciendo que el justo crezca lozano y frondoso. 

La historia de Israel recoge episodios tristes en los que el pueblo da la espalda a su Dios. Hay acontecimientos en que pareciera que el pequeño grupo elegido por Dios va a desaparecer, pero el proyecto de Dios siempre se mantuvo. La historia de nuestra Iglesia también tiene esos altos y bajos Ha habido etapas de las que no nos sentimos muy orgullosos. La Iglesia ha pasado también por períodos de persecución en los que pareció que el Reino de Dios no avanzaba. Ha habido etapas en las que la Iglesia se ha estancado con métodos no muy propicios para la propagación del Reino; pero siempre el Espíritu Santo ha hecho surgir hombres valientes que han sacado adelante su proyecto y la semilla sembrada germina y la planta sigue creciendo porque no es un proyecto humano sino divino.

El Reino de Dios: una semilla que crece por sí sola

Jesús nos explica el crecimiento admirable del reino de Dios mediante dos comparaciones: La Semilla que crece por sí sola y el grano de mostaza. El "reino" que aquí se contempla no es ni el reino interior del alma ni el reino escatológico de la vida eterna. El reino de que aquí se trata es el del «tiempo intermedio», el tiempo de la Iglesia, comunidad de creyentes fundada por Jesús, siempre en marcha, siempre sintiendo las asperezas del camino pero alentada por la fe. Comparando los orígenes de esa comunidad con su estado actual se puede apreciar un maravilloso desarrollo cuantitativa y cualitativamente.

Para los que somos impacientes nos desconciertan las leyes que rigen a este reino de Dios, que muchas veces no permiten que se desarrolle tan rápido como nosotros exigimos. Para los contemporáneos de Jesús, con los pocos conocimientos científicos que poseían, les era inexplicable el fenómeno por el cual la semilla sembrada germinaba y la planta crecía misteriosamente incluso en la noche, mientras el hombre dormía. La misión de la Iglesia es sembrar, pero es a Dios a quien corresponde hacer que la palabra sembrada germine, se desarrolle y dé fruto. Ese misterio es el que nos desconcierta muchas veces, porque los resultados los quisiéramos para ya y Dios puede tardar. Pero aún en medio de la noche, aunque todo parezca oscuro y nuestra esperanza se desvanezca, la planta seguirá creciendo, la Iglesia seguirá avanzando al ritmo de Dios, no al nuestro.

Cuando sembramos una plantita quisiéramos estirarla para que ya crezca y dé frutos. Si es parte de nuestro jardín, quisiéramos verla con flores inmediatamente después de sembrarla. Pero eso es un tanto complicado con los métodos naturales. Todo sucede al ritmo de Dios, no se nos olvide ese detalle, porque así también sucede con las semillas del reino, Cuando creamos una comunidad, un grupo o un movimiento dentro de la Iglesia, siempre quisiéramos que la gente se aglomerara y que aquel proyecto diera resultados inmediatos. Pero el plan de Dios puede ser otro. Cuando vemos que el mundo cae cada vez más bajo el dominio del pecado y que predicamos la Palabra de Dios desde las azoteas, usando todos los medios a nuestra disposición: radio, televisión, redes sociales, la Internet y todo lo que está a nuestro alcance, pero que la pesca resulta poca, podemos caer en la desesperación. Pero el reino de Dios sigue creciendo, aunque parezca muchas veces desapercibido. Sigue creciendo el plan de Dios, aunque nosotros no lo veamos, porque, aunque sabemos dónde hemos sembrado la semilla, no podremos escudriñar el corazón del hombre para ver cuánto ha crecido en él la semilla de la Palabra sembrada. Solo Dios, que conoce nuestro interior, conoce también la lucha que el hombre libera contra el pecado. 

La Iglesia tiene la misión de sembrar infatigablemente la semilla, pero es a Dios a quien corresponde dar el crecimiento. Lo importante es sembrar y regar aunque sean otros los que a su tiempo vengan a recoger la cosecha. El dueño de la viña es Dios. Él trabaja en el misterio del silencio. El hombre siembra con esperanza confiada porque Dios hace su parte y lo hace bien.

Como el grano de mostaza

Aunque a nosotros nos gusta el espectáculo, Dios actúa de manera muy sencilla. Siempre ha sido así. el Reino no se hace presente de modo espectacular ni grandioso. Un día se hará realidad plenamente, pero mientras tanto, Dios ya está actuando en este mundo a través de hechos aparentemente sencillos e irrelevantes. Así como el grano de mostaza, tan pequeño es capaz de hacer surgir de él un arbusto suficiente como para alojar en él a las aves, así también el reino crece desde hechos sencillos y muchas veces insignificantes, pero capaces de alojar en él a hombres de todas las naciones. Aunque tú creas que no tienes mucho que ofrecer para la construcción del reino de Dios, una pequeña semillita de mostaza basta. Lo poco que tú tienes es suficiente para ofrecerlo por la Iglesia, de lo demás se encargará Dios. Aunque te sientas incapaz o indigno, el pequeño granito de mostaza que tú tienes es suficiente para que Dios haga crecer su Iglesia.

Y los pájaros anidan en sus ramas

Finalmente, esta comunidad cristiana debe ser de acogida. La primera lectura dice que esa rama tierna tomada del árbol y sembrada en la montaña más alta de Israel, servirá para que aves de todos los colores puedan alojarse en ella. El grano de mostaza que se siembra y hace surgir una planta suficientemente grande como para alojar a las aves del cielo, también nos dibujan la universalidad del reino y esa acogida que debemos mostrar a las aves de "todos los colores". Nuestra comunidad católica debe acoger a los hombres de todas las condiciones sociales  y de todas las razas. Debe ser una comunidad incluyente, nunca excluyente.

 

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BIBLIOGRAFÍA:  Armando J. Levarotti, Comentario Bïblico Latinoamericano;  Juan José Bartolomé, El Corazón de la Palabra, Ciclo B; Guillermo Gutiérrez de Andrés, Hablaré de Ti a mis hermanos, Ciclo B; Fidel Aizpurrúa Donazar, La Homilía Dominical, Ciclo B;  Gustavo Velez & Mari Patxi Ayerra, Homilía y Oración, Ciclo B

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